Peritonitis esclerosante encapsulante felina
Repasamos esta interesante e infrecuente patología en la especie felina.
Hola! 👋
Comparto contigo este interesante e inusual caso de peritonitis encapsulante en un gato 🐈
¿Habías leído sobre esta patología? 🤓
Introducción
La peritonitis esclerosante encapsulante (PEE), también llamada “síndrome del capullo abdominal”, es un síndrome adquirido en el que las membranas peritoneales sufren un engrosamiento fibro-colagenoso inflamatorio que acaba envolviendo las vísceras en una cápsula fibrosa y provocando obstrucción intestinal funcional.
Puede ser primaria (idiopática) o secundaria.
En medicina humana se asocia sobre todo a diálisis peritoneal, cirugía abdominal o cuerpos extraños.
En el perro, la causa más frecuente son los cuerpos extraños intestinales.
En el gato, es muy excepcional (apenas existen casos publicados).
Reseña e Historia clínica
Macho castrado, Sphynx de 2 años
Historia crónica (6 meses) y progresiva de vómitos de contenido alimenticio (no inmediatos tras la ingesta) y pérdida de peso asociada (con polifagia).
Tratamiento crónico-intermitente de tipo sintomático (maropitant) y de forma reciente inmuno-modulador/supresor (prednisolona, clorambucilo y ciclosporina).
Laboratorio
El hemograma reveló leve eosinopenia y trombocitosis:
La bioquímica reveló leve disminución de la concentración de urea, leve hipoproteinemia asociada a hipoglobulinemia, y leve hipocloremia:
Imagen
La ecografía abdominal mostró:
Distensión gástrica con abundante contenido líquido en su interior.
Moderada cantidad de líquido libre abdominal.
Las asas intestinales estaban severamente dilatadas con contenido mucoso en su interior.
A nivel yeyunal, se observó una estructura hiperecoica con sombra acústica distal, y las asas intestinales presentan una disposición de plicatura.
El análisis del líquido abdominal fue compatible con un exudado, aparentemente no séptico.
Cirugía
Se comenzó con una laparotomía por línea media, observándose moderada cantidad de líquido libre en el abdomen de aspecto seroso (se tomó muestra para cultivo) y distensión del estómago y el duodeno.
El intestino delgado (principalmente el yeyuno) se encontraba muy corrugado, con las asas plicadas entre sí, y recubierto por unas bandas de tejido fibroso conectivo, produciendo una obstrucción mecánica.
Debido a este hallazgo se decidió realizar una enterectomía termino-terminal de todo el tramo intestinal afectado.
Todos los tejidos extirpados fueron enviados al laboratorio para su estudio histopatológico y microbiológico.
Visualización más cercana:
Tras su extirpación:
Vídeo macroscópico del tejido extirpado:
Histopatología
La muestra (segmento intestinal) era de unos 15 cm de longitud.
En la parte central se observó atrofia del tejido graso con infiltración de la serosa acompaña de hiperemia y numerosos neutrófilos dispersos en el tejido estromal.
Los vasos sanguíneos aparecieron dilatados.
En la pared de músculo liso había dilatación de linfáticos.
Existía un número elevado de bacterias intraluminales.
El plexo neural era de aspecto normal.
Se observó una membrana de fibrosis con neutrófilos y zonas de deposición de fibrina en la serosa rodeando el segmento intestinal. La pared muscular externa se encontraba atrofiada.
Diagnóstico: peritonitis esclerosante.
Microbiología
Tratamiento
Amoxicilina-ácido clavulánico 20 mg/kg q 12h
Prednisolona 0,5 mg/kg q 24h
Prucaloprida 0,25 mg/kg q 12h
Evolución y Desenlace
La recuperación post-quirúrgica fue buena y se dio de alta pasadas 72 horas (comiendo y sin liquido libre).
La condición clínica del gato deterioró de forma aguda pasados 8 días después de la cirugía. La reevaluación fue compatible con un estado de sepsis y sospecha de recidiva del patrón intestinal obstructivo.
Debido a la gravedad del cuadro clínico y el reservado pronóstico los tutores optaron por la eutanasia humanitaria del animal.
Discusión
Se ha hipotetizado que la peritonitis esclerosante encapsulante puede originarse a partir de una condición predisponente o desencadenante, o bien ser idiopática.
El patrón difiere según la especie:
En perros, la PES suele ser secundaria, asociada con frecuencia a procesos abdominales en curso, infecciones sistémicas y, sobre todo, a cuerpos extraños intestinales.
Aunque el mecanismo fisiopatológico en gatos parece similar al canino, los pocos casos descritos limitan la capacidad de establecer qué promueve su desarrollo.
En dos casos recientes, las reflexiones sobre el desencadenante fueron las siguientes:
Caso 1: el gato había sido sometido a una laparotomía exploratoria previa, la cual podría haber actuado como desencadenante. No obstante, no se pudo descartar por completo una esclerosis peritoneal encapsulante congénita.
Caso 2: quedó como una etiología no determinada / idiopática, sin que los autores pudieran señalar un desencadenante concreto, ya que no hubo una manipulación abdominal previa.
Respecto al derrame peritoneal (hallazgo clínico común tanto en perros como en gatos), se ha propuesto que la cronicidad y la severidad de la encapsulación pueden influir en la gravedad de la ascitis.
El pronóstico en pequeños animales se describe como de reservado a malo. En los casos felinos publicados, 6 de 7 gatos fueron eutanasiados poco después del diagnóstico, y solo uno seguía vivo 11 meses tras la cirugía.
Un punto interesante es la correlación entre estadio histológico y pronóstico.
Basándose en la clasificación de Honda et al. (tres estadios de las membranas neoformadas), especulan que el Caso 1 correspondía a un estadio I (abundantes depósitos de fibrina y alta celularidad), mientras que el Caso 2 mostraba signos de estadio II o III.
La disminución de la celularidad se ha sugerido como un hallazgo de estadio tardío, lo que podría explicar el mal desenlace del Caso 2.
Algunos autores infieren que el pronóstico podría asociarse positivamente con la juventud del animal o un estadio precoz de la enfermedad, y negativamente con la cronicidad del proceso.
De ahí que subrayen que el diagnóstico temprano y el manejo quirúrgico precoz pueden mejorar el pronóstico.
El tratamiento médico suele ser ineficaz en estos pacientes, probablemente porque en animales la PES se diagnostica en estadios avanzados.
En humanos se han propuesto fármacos como tamoxifeno, corticoides y colchicina (mejor en combinación), y en perros se ha descrito positivamente la adición de tamoxifeno en algunos casos, pero su uso aún no se ha reportado en gatos.
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Carlos Martínez Gil

















