Diabetes mellitus en gatos: Guía-Consenso de diagnóstico y tratamiento (III)
Resumen-Consenso con todo lo que necesitas saber en el manejo de la diabetes mellitus en gatos.
¡Hola! 👋
Repasamos juntos a través de una serie de publicaciones el reciente consenso sobre diabetes mellitus en gatos 😽
¡Vamos con la tercera parte donde repasamos todo lo referente a los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2! 🤓
Inhibidores del cotransportador sodio–glucosa tipo 2
Los inhibidores del cotransportador sodio–glucosa tipo 2 (iSGLT2) son una opción terapéutica no basada en insulina recientemente introducida para el tratamiento de la diabetes mellitus en gatos.
Estos fármacos actúan inhibiendo el cotransportador sodio–glucosa tipo 2 en el túbulo renal proximal, reduciendo así la reabsorción de glucosa filtrada y aumentando la excreción urinaria de glucosa.
Este mecanismo de acción reduce las concentraciones de glucosa sanguínea de manera independiente de la secreción o acción de la insulina.
En algunos gatos, el tratamiento con iSGLT2 puede resultar en una mejora clínica rápida, con resolución de la poliuria, polidipsia y pérdida de peso asociadas a la hiperglucemia.
No obstante, el uso de estos fármacos conlleva riesgos específicos y potencialmente graves, y por ello su empleo debe restringirse a gatos cuidadosamente seleccionados y siempre acompañado de una comunicación con el tutor.
Selección de gatos
Los gatos candidatos al tratamiento con iSGLT2 deben cumplir criterios específicos, entre los que se incluyen:
Diagnóstico confirmado de diabetes mellitus no complicada.
Ausencia de cetoacidosis diabética.
Ausencia de enfermedad concurrente grave.
Capacidad del tutor para monitorizar signos clínicos y, cuando sea posible, glucosa o cetonas.
Acceso rápido a atención veterinaria en caso de deterioro clínico.
Monitorización de gatos tratados con iSGLT2 durante el periodo inicial de tratamiento
Además de la selección inicial para identificar un gato diabético “feliz” adecuado para la terapia con iSGLT2, es importante una monitorización adecuada por parte del tutor y del equipo veterinario, especialmente durante las primeras 2 semanas, cuando es más probable que ocurran eventos adversos y la mayoría de los casos de cetoacidosis diabética euglucémica.
La monitorización debe incluir:
Monitorización clínica (ej. peso, BCS -puntuación de condición corporal, hidratación, estado de ánimo, apetito, aparición de vómitos y/o diarrea).
En todo momento, cuando un gato se encuentre enfermo, es obligatorio determinar cetonas en orina o en sangre, teniendo en cuenta que los gatos afectados pueden presentar euglucemia.
Los gatos deben ser examinados en la clínica al final de las semanas 1, 2 y 4 para evaluación clínica y medición de glucosa en sangre ± concentraciones séricas de fructosamina.
Monitorización de cetonas en orina o en sangre
Cabe destacar que el desarrollo de cetonuria o cetosis no se ha demostrado que sea predictivo de una cDKA/eDKA inminente o posterior, y existe una población significativa de gatos diabéticos que permanecen clínicamente bien a pesar de una cetosis leve (ej., cetonas trazas en tira reactiva); en estos casos se puede continuar la terapia con iSGLT2 con una monitorización estrecha del apetito y del estado general, y con el consenso del tutor.
La presencia de cDKA se asocia con disminución del pH sanguíneo además de cetosis/cetonuria, y los gatos invariablemente estarán letárgicos y con inapetencia, con o sin vómitos (es decir, “infelices”). En estos casos debe suspenderse el tratamiento con iSGLT2.
Monitorización de gatos tratados con iSGLT2 tras el periodo inicial de tratamiento





